Los Yggos son unos frutos sagrados que aparecen en Dragon Quest IX: Centinelas del Firmamento. Representan una de las partes más importantes del juego.

Historia

Los Celestiales llevan siglos recogiendo en el mundo de los mortales Benevolescencia, la cual obtenían cuando un humano se sentía feliz. El objetivo de los Celestiales era recoger Benevolescencia para entregársela al Gran Árbol del Mundo, el Yggdrasil, el cual se encontraba en El Observatorio, lugar en donde ellos vivían. Según decía la leyenda, al entregar suficiente Benevolescencia, el Yggdrasil produciría los Yggos, con los cuales podrían ascender al Reino del Todopoderoso, Zenus, creador del mundo.

Cuando el Héroe entrega la Benebolescencia que ha obtenido ayudando a la gente de Salto del Ángel, el pueblo del que estaba a cargo, el Árbol de Ygdrasil parece que va a dar frutos. Es en ese entonces que el Observatorio recibe un gran rayo de energía, provocando que el Héroe se caiga a la tierra, perdiendo sus alas y su halo, así como que los Yggos se esparzan por la tierra.